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miércoles, 25 de junio de 2025

Poema 839. Romanticismo.

Raymond Carver. Estados Unidos, 1938-1988.


ROMANTICISMO


Las noches son muy oscuras aquí.

Pero si hay luna llena lo sabemos:

sentimos una cosa en un momento

y otra distinta al siguiente.

sábado, 22 de marzo de 2025

Poema 781. Último fragmento.

Raymond Carver. Estados Unidos, 1938-1988.


En memoria del querido amigo Diego Danese.


Último fragmento


¿Y conseguiste lo que querías en esta vida?

Lo conseguí.

¿Y qué querías?

Considerarme amado, sentirme

amado sobre la tierra

jueves, 20 de junio de 2024

Poema 634. El poema que no escribí.

Raymond Carver. Estados Unidos, 1938-1988.


El poema que no escribí


Aquí está el poema que iba a escribir

antes, pero que dejé

porque te levantabas.

Estaba pensando otra vez

en aquella primera mañana en Zúrich.

Nos levantamos antes del amanecer.

Durante un instante no sabíamos dónde estábamos.

Salimos al balcón que daba

al río y a la parte vieja de la ciudad.

Allí estábamos, sin más, callados.

Desnudos. Viendo cómo se aclaraba el cielo.

Tan conmovidos y tan felices. Como si

nos hubieran colocado allí

justo en aquel momento.

sábado, 29 de julio de 2023

Poema 386. Lluvia.

Raymond Carver. Estados Unidos, 1938-1988.


Lluvia


Me desperté esta mañana con

unas ganas terribles de estar en la cama todo el día

y leer. Luché contra eso por un minuto.

Después miré la lluvia por la ventana.

Y cedí. Puse mi ser entero

en la fortaleza de esta mañana lluviosa.

¿Volvería a vivir mi vida otra vez?

¿Cometer los mismos errores imperdonables?

Sí, a la menor oportunidad. Sí.

martes, 7 de febrero de 2023

Poema 263. Felicidad.

Raymond Carver. EE.UU., 1938 - 1988.


FELICIDAD


Tan temprano que casi está oscuro todavía.

Me acerco a la ventana con una taza de café

y el atasco de siempre a estas horas de la mañana

en la cabeza.

Veo entonces al chico y a su amigo

calle arriba

repartiendo el periódico.

Llevan gorras y sudaderas,

uno de ellos con una bolsa al hombro.

Son tan felices

que no se dicen nada, estos chicos.

Creo que si pudieran, se cogerían

del brazo.

Es temprano por la mañana

y están haciendo esto juntos.

Se acercan, despacio.

El cielo empieza a cubrirse de luz,

aunque todavía cuelga pálida la luna sobre el agua.

Tanta belleza que, durante un instante,

la muerte o la ambición, incluso el amor,

no tienen cabida aquí.

Felicidad. Llega

de forma inesperada. Y sigue su camino, realmente.

Cualquier madrugada te lo dice.

jueves, 2 de febrero de 2023

Poema 78. Cierras la puerta por fuera, luego tratas de entrar.

Raymond Carver, EE.UU. 1938 - 1988.


CIERRAS LA PUERTA POR FUERA, LUEGO TRATAS DE ENTRAR


Así de sencillo, sales y cierras la puerta

sin pensarlo. Y cuando te das cuenta

de lo que has hecho

es demasiado tarde. Si parece

la historia de una vida, perfecto.

Estaba lloviendo. Los vecinos que tenían

una llave no estaban. Lo intenté varias veces

por las ventanas de abajo. La mirada fija

en el sofá, las plantas, la mesa,

las sillas y el equipo de música.

La taza de café y el cenicero esperándome

en la mesa de cristal, y mi corazón

que se iba hacia ellos. Les dije: hola, amigos,

o algo parecido. Después de todo,

no era tan grave.

Cosas peores habían pasado. Incluso

tenía su gracia. Encontré la escalera.

La cogí y la apoyé contra la pared.

Subí bajo la lluvia a la terraza,

pasé sobre la barandilla

y lo intenté con la puerta. Estaba cerrada,

por supuesto. Pero volví a mirar hacia dentro,

mi escritorio, los papeles y la silla.

Era la ventana por la que miraba

cuando alzaba la vista de la mesa.

Esto no es como lo de abajo, pensé.

Esto es algo más.

Había allí algo que nunca había visto

desde la terraza. Estar allí dentro y no estar.

No sé cómo explicarlo.

Pegué la cara al cristal

y me imaginé dentro,

sentado a la mesa. Alzando la vista

del papel de vez en cuando,

pensando en otro lugar

y otro tiempo.

La gente que había amado entonces.

Me quedé allí un rato bajo la lluvia.

Me consideraba el hombre más afortunado del mundo.

Incluso cuando me pasó por encima una ola de pena.

Incluso cuando me sentí francamente avergonzado

por el daño que había causado.

Le di un fuerte golpe a aquella hermosa ventana. Y entré.

Poema 68. Colibrí.

Raymond Carver, EE.UU. 1938 - 1988.


Colibrí


Supongamos que digo verano,

escribo la palabra «colibrí»,

y lo pongo en un sobre

y la llevo colina abajo

hasta el buzón. Cuando abras

mi carta recordarás

estos días y lo mucho,

lo mucho que te quiero.