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miércoles, 25 de junio de 2025

Poema 841. De la fiesta larga y triste.

Mark Strand. Canadá,1934 - Estados Unidos 2014.


De la fiesta larga y triste

Trad. Zaidenwerg


Alguien decía algo

sobre cómo las sombras cubren el campo, sobre

cómo pasan las cosas, sobre cómo se duerme en dirección

a la mañana, y la mañana pasa.


Alguien decía cómo

el viento amaina, pero luego vuelve,

cómo los caracoles son ataúdes del viento,

pero el clima persiste.


Fue una noche muy larga

y alguien dijo algo sobre cómo la luna baña con su luz blanquecina

el frío campo, y que no había nada en el futuro

sino más de lo mismo.


Alguien habló

de una ciudad en la que había estado antes de la guerra,

de un cuarto con dos velas contra una pared, de alguien que bailaba,

de alguien que miraba. Empezamos a creer


que la noche no iba a terminar.

Alguien decía que la música se había acabado y nadie se había dado cuenta.

Entonces alguien dijo algo sobre los planetas y sobre las estrellas,

sobre qué chicos son, y qué lejanos.

sábado, 22 de marzo de 2025

Poema 794. Un lugar distinto.

Mark Strand. Canadá.1934-2014


Un lugar distinto 

Entro

en la luz

que hay


que no alcanza a cegarme

ni me permite ver con claridad

lo que ha de suceder


y sin embargo veo

el agua

el barco solo

el hombre ahí de pie


no es alguien que conozca


es un lugar distinto

la luz que hay se cierne 

como una red

sobre la nada


lo que ha de suceder

ya ha sucedido antes

de esta misma manera


es el espejo

donde duerme el dolor

es el país

que no visita nadie.

Poema 753. En celebración.

Mark Strand. Canadá, 1934-New York, 2014.


En celebración


Estás sentado en una silla, nada te toca, sientes

cómo se vuelve el viejo un ser más viejo, imaginas

sólo la paciencia del agua, el fastidio de la piedra.

Piensas que el silencio es la página de más,

piensas que nada es bueno, ni malo, ni siquiera

la sombra que invade la casa mientras tú miras, sentado,

cómo la invade. Otras veces la has visto. Tus amigos

pasan tras la ventana, en sus rostros la marca de la pena.

Quisieras saludarlos pero no puedes ni alzar la mano.

Estás sentado en una silla. Te vuelves hacia la yerbamora

que extiende sobre la casa su red ponzoñosa.

Pruebas la miel de la ausencia. Es lo mismo.

Dondequiera que estés, es lo mismo que se pudra

la voz antes que el cuerpo o que se pudra el cuerpo

antes que la voz. Sabes que el deseo lleva a la pena,

la pena a la consumación, la consumación

al vacío. Sabes que esto es diferente, esto

es la celebración, la única celebración,

sabes que si te das entero a la nada

habrás sanado. Sabes que hay alegría en sentir

cómo tus pulmones preparan su futuro de ceniza,

y así esperas, miras y esperas: el polvo se establece.

Rondan la sombra las horas milagrosas de la infancia.

Poema 699. La llegada de la luz.

Mark Strand. Canadá,  1934-2014.


La llegada de la luz


Mejor tarde que nunca:

la llegada del amor, la llegada de la luz.

Te despertás y hay velas ya encendidas,

los astros se conflagran, los sueños se derraman en tu almohada

y envían cálidos aromas de aire.

Mejor tarde que nunca, cada hueso del cuerpo resplandece

y el polvo de mañana destella en el aliento.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Poema 499. Mejor tarde que nunca...

Mark Strand. Estados Unidos,  1934-2014.


Mejor tarde que nunca:

la llegada del amor, la llegada de la luz.

Te despertás y hay velas ya encendidas,

se conflagran los astros, los sueños se derraman en tu almohada

y emiten cálidos aromas de aire.

Mejor tarde que nunca, cada hueso del cuerpo resplandece

y el polvo de mañana destella en el aliento.

 

Trad. Zaidenwerg.

jueves, 2 de noviembre de 2023

Poema 440. La llegada de la luz.

Mark Strand. Canadá,  1934-2014.


La llegada de la luz


Mejor tarde que nunca:

la llegada del amor, la llegada de la luz.

Te despertás y hay velas ya encendidas,

los astros se conflagran, los sueños se derraman en tu almohada

y envían cálidos aromas de aire.

Mejor tarde que nunca, cada hueso del cuerpo resplandece

y el polvo de mañana destella en el aliento.