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sábado, 30 de marzo de 2024

Poema 561. Más allá de la curva del camino...

Alberto Caeiro. Portugal, 1889 - 1915.


Más allá de la curva del camino

tal vez haya un pozo y tal vez un castillo,

o tal vez tan sólo continúe el camino.

No lo sé ni pregunto.

Mientras voy por el camino que hay antes de la curva

sólo miro el camino que hay antes de la curva,

porque no puedo ver más que el camino que hay antes de la curva.

De nada me habría de servir el mirar a otro lado

o hacia lo que no veo.

Impórtenos nada más que el lugar donde estamos.

Hay belleza suficiente en estar aquí y no en otra parte.

Si alguien existe más allá de la curva del camino,

quienes se preocupan por lo que hay más allá de la curva del camino

ahí tienen el camino que es el suyo.

Si ahí hemos de llegar, al llegar lo sabremos.

Por ahora tan sólo sabemos que ahí es donde no estamos.

Aquí no hay más camino que el de antes de la curva, y antes de la curva

el camino que hay no tiene curva alguna.

domingo, 12 de febrero de 2023

Poema 273. Lisboa revisitada.

Álvaro de Campos. Portugal, 1890.


Lisboa revisitada


No: no quiero nada.

Ya dije que no quiero nada.

¡No me vengan con conclusiones!

La única conclusión es morir.

¡No me vengan con estéticas!

¡No me hablen de moral!

¡Aparten de aquí la metafísica!

No me pregonen sistemas completos, no me alineen conquistas

De las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las ciencias!)—

¡De las ciencias, de las artes, de la civilización moderna!

¿Qué mal hice a todos los dioses?

¡Si poseen la verdad, guárdensela!

Soy un técnico, pero tengo técnica sólo dentro de la técnica.

Fuera de eso soy loco, con todo el derecho a serlo.

Con todo el derecho a serlo, ¿oyeron?

¡No me fastidien, por amor de Dios!

¿Me querían casado, fútil, cotidiano y tributable?

¿Me querían lo contrario de esto, lo contrario de cualquier cosa?

Si yo fuese otra persona, les daría a todos gusto.

¡Así, como soy, tengan paciencia!

¡Váyanse al diablo sin mí,

O déjenme que me vaya al diablo solo!

¿Para qué hemos de ir juntos?

¡No me toquen en el brazo!

No me gusta que me toquen en el brazo. Quiero estar solo,

¡Ya dije que soy un solitario!

¡Ah, que fastidio querer que sea de la compañía!

Oh cielo azul —el mismo de mi infancia—,

¡Eterna verdad vacía y perfecta!

¡Oh suave Tajo ancestral y mudo,

Pequeña verdad donde el cielo se refleja!

¡Oh amargura revisitada, Lisboa de antaño de hoy!

¡Nada me das, nada me quitas, nada eres que yo me sienta!

¡Déjenme en Paz! No tardo, yo nunca tardo…

¡Y mientras tarda el Abismo y el Silencio quiero estar solo!