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miércoles, 25 de junio de 2025

Poema 848 (847). Lo imprescindible.

Cristina Peri Rossi. Montevideo,  1941.


Lo imprescindible


Uno aprende que lo imprescindible

no eran los libros

no eran los discos

no eran los gatos

no eran los paraísos en flor

derramándose en las aceras

ni siquiera la luna grande -blanca-

en las ventanas

no era el mar arribando

su rumia rompedora en el malecón

ni los amigos que ya no se ven

ni las calles de la infancia

ni aquel bar donde hacíamos el amor con la mirada.


Lo imprescindible era otra cosa.

sábado, 22 de marzo de 2025

Poema 745. El amor existe.

Cristina Peri Rossi. Uruguay, 1941.


EL AMOR EXISTE 


El amor existe

como un fuego

para abrasar en su belleza

toda la fealdad del mundo.


El amor existe

como un presente de las diosas

benignas

a quienes aman la belleza

y la multiplican,

como los panes y los peces.


El amor existe

como un don

sólo para quienes están dispuestas

a renunciar

a cualquier otro don.


El amor existe

para habitar el mundo

como si fuera

el paraíso

que un amante distraído perdió

por pereza

por falta de sabiduría.


El amor existe

para que estallen los relojes

lo largo se vuelva corto


lo breve infinito


y la belleza borre

la fealdad del mundo.

jueves, 19 de septiembre de 2024

Poema 691. A los amigos que me recomiendan viajes.

Cristina Peri Rossi. Uruguay, 1941.


A LOS AMIGOS QUE ME RECOMIENDAN VIAJES


I

Todo jardín es interior:

no me muevo más que para recoger sus olores. Puedo decir, así, que recorrí varias geografías.


II

Las plantas, que viven mucho tiempo, no se mueven nunca de su lugar.

Ah, cómo son sutiles sus estremecimientos.


III

El hombre que viaja, huye. El que se queda, contempla. Las estrellas que parecen fijas están en movimiento y los meteoros, en cambio, se desintegran. 


IV

Hay tres cosas que quiero decirte, pero la segunda contradice a la primera y la tercera es un malentendido. Preferible el silencio.

Poema 681. Clave equivocada.

Cristina Peri Rossi. Uruguay, 1941.


CLAVE EQUIVOCADA


Te amé, es verdad,

pero siempre tuve la sensación

de hacerlo en clave equivocada

como quien ejecuta una sonata

 en re sostenido mayor

cuando es en sí bemol

siempre me fallaron los bemoles contigo.


Te amé, es verdad,

pero siempre tuve la sensación

de equivocarme de sonata, 

de clave y de instrumento

quizás era otra partitura

otro instrumento

otra sonata

y mientras te decía te quiero

me preguntaba qué querría decir para ti eso.


No es una crítica ni mucho menos

no es una desmitificación

estoy convencida de que tu teclado 

era más real que el mío

y que tú estabas hecha para la felicidad

 mejor que yo

no sufrías como yo de melancolía

no padecías nostalgias

estabas adaptada a la realidad

como las supervivientes

la superviviente de una catástrofe

la catástrofe de haber nacido

que yo nunca conseguí superar.


De modo que todo lo que para ti era sencillo

para mí era complejo

por primera vez amé la sencillez

esa a la que yo no tenía acceso

de ahí me sentimiento de inferioridad

no estoy bien adaptada para la vida

lo cual sin duda me convierte en escritora

pero en un peso plomo para ti.

jueves, 20 de junio de 2024

Poema 629. Hoy he sido una niña obediente...

Cristina Peri Rossi. Uruguay,  1941.


Hoy he sido una niña obediente

(una niña obediente de más de cuarenta años)

he seguido los consejos

del manual de desintoxicación

no he exigido mi dosis

no te he llamado por teléfono

ni siquiera he discado tu número para escuchar tu voz

y rebajar mi ansiedad

no te he escrito la vigésima carta sin respuesta

(ni siquiera la he enviado)

no he mirado tu fotografía

ni los mensajes de móvil archivados

no he hablado de vos con nadie

he dormido y no soné contigo

he hecho los deberes

he ido al mercado

hablé con el vendedor

una sesuda conversación

acerca del precio de los tomates

que suben por la huelga de los camioneros

o por la huelga de la lluvia

le abrí la puerta del ascensor a una anciana,

un poco más anciana que yo

limpié la casa

quité el polvo de los muebles

y contesté un par de emails


Ahora, doctor, a las doce de la noche,

después de haber sido una niña obediente,

¿me puede decir qué hago?


Tómese una pastilla para dormir,

dirá el médico.


¿De modo que estoy haciendo una cura de desintoxicación

amorosa

para pasarme de los orgasmos a los somníferos?

Qué civilización estamos construyendo.

miércoles, 15 de mayo de 2024

Poema 590. Distancia justa.

Cristina Peri Rossi. Uruguay,  1941.


Distancia justa


En el amor, y en el boxeo

todo es cuestión de distancia

Si te acercas demasiado me excito

me asusto

me obnubilo           digo tonterías

me echo a temblar

pero si estás lejos

sufro entristezco

me desvelo

y escribo poemas.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Poema 502. Clave equivocada.

Cristina Peri Rossi. Uruguay, 1941.


CLAVE EQUIVOCADA


te amé, es verdad,

pero siempre tuve la sensación

de hacerlo en clave equivocada

como quien ejecuta una sonata en re sostenido mayor

cuando es en sí bemol

siempre me fallaron los bemoles contigo

te amé, es verdad,

pero siempre tuve la sensación

de equivocarme de sonata, de clave y de instrumento

quizás era otra partitura

otro instrumento

otra sonata

y mientras te decía te quiero

me preguntaba qué querría decir para ti eso

No es una crítica ni mucho menos

no es una desmitificación

estoy convencida de que tu teclado era más real que el mío

y que tú estabas hecha para la felicidad mejor que yo

no sufrías como yo de melancolía

no padecías nostalgias

estabas adaptada a la realidad

como las supervivientes

la superviviente de una catástrofe

la catástrofe de haber nacido

que yo nunca conseguí superar

De modo que todo lo que para ti era sencillo

para mí era complejo

por primera vez amé la sencillez

esa a la que yo no tenía acceso

de ahí me sentimiento de inferioridad

no estoy bien adaptada para vida

lo cual sin duda me convierte en escritora

pero en un peso plomo para ti.

jueves, 2 de noviembre de 2023

Poema 454. Autobiografía.

Cristina Peri Rossi

Uruguay,  1941.


AUTOBIOGRAFÍA


Viví fuera de la tribu

en las márgenes de las manadas

y conocí el repudio de los jefes

el anatema de los sacerdotes

y la persecución de los soldados.

No fui sin embargo una heroína

sino una excéntrica

es decir alguien que huye del círculo

del triángulo y la televisión.

Amé alguna música y la belleza

tan pasajera como un pájaro que huye

y Fausta embelesada

alguna vez quise retener el instante hermoso

que se esfumó como voluta como viento como ola

como gota de agua como recuerdo.

Ni más

ni menos.

domingo, 2 de julio de 2023

Poema 382. Segunda vez.

Cristina Peri Rossi.  Montevideo, 1941.


Segunda vez


En el acto ingenuo

de tropezar dos veces

con la misma piedra

algunos perciben

tozudez.

Yo me limito a comprobar

la persistencia de las piedras

el hecho insólito

de que permanezcan en el mismo lugar

después de haber herido a alguien.

martes, 30 de mayo de 2023

Poema 351. Lo imprescindible.

Cristina Peri Rossi. Montevideo, 1941.


Lo imprescindible


Uno aprende que lo imprescindible

no eran los libros

no eran los discos

no eran los gatos

no eran los paraísos en flor

derramándose en las aceras

ni siquiera la luna grande -blanca-

en las ventanas

no era el mar arribando

su rumia rompedora en el malecón

ni los amigos que ya no se ven

ni las calles de la infancia

ni aquel bar donde hacíamos el amor con la mirada.


Lo imprescindible era otra cosa.

martes, 7 de febrero de 2023

Poema 266. La falta.

Cristina Peri Rossi. Uruguay, 1941.


La falta


Hay gente que le pone nombre

a su falta

les falta Antonio o Cecilia,

un viaje a África

o un millón de pesetas

un pisito en la playa

o una amante

un éxito en la lotería

o un ascenso en el trabajo.


Los que sabemos que la falta

es lo único esencial

merodeamos las calles nocturnas

de la ciudad

sin buscar

ni un polvo

ni una diosa

ni un Dios

     Sacamos a pasear la falta

como quien pasea un perro.

Poema 261. Proyectos.

Cristina Peri Rossi. Montevideo, 1941.


Proyectos


Podríamos hacer un niño

y llevarlo al zoo los domingos.

Podríamos esperarlo

a la salida del colegio.

Él iría descubriendo

en la procesión de nubes

toda la prehistoria.

Podríamos cumplir con él los años.

Pero no me gustaría que al llegar a la pubertad

un fascista de mierda le pegara un tiro.

Poema 256. Amar.

Cristina Peri Rossi. Uruguay, 1941.


AMAR


Amar es traducir

—traicionar—.


Nostálgicos para siempre

del paraíso antes de Babel.

viernes, 3 de febrero de 2023

Poema 139. Lo imprescindible.

Cristina Peri Rossi, Uruguay 1941.


Lo imprescindible


Uno aprende que lo imprescindible

no eran los libros

no eran los discos

no eran los gatos

no eran los paraísos en flor

derramándose en las aceras

ni siquiera la luna grande -blanca-

en las ventanas

no era el mar arribando

su rumia rompedora en el malecón

ni los amigos que ya no se ven

ni las calles de la infancia

ni aquel bar donde hacíamos el amor con la mirada.


Lo imprescindible era otra cosa.

jueves, 2 de febrero de 2023

Poema 99. Me gustaría...

Cristina Peri Rossi, Uruguay, 1941.


Me gustaría

poder decirte:

Ven cuando quieras,

te estaré esperando.

Los barcos son así

son así los muelles

y los viajeros.


Te lo juro

me gustaría

poder decirte:

La nave que emprendimos

nos estará esperando

los días pasados

son como si no hubieran pasado nunca

las calles recorridas

están en el mismo lugar

las plazas

las fuentes

los árboles

cosas de la imaginación

cosas de la evocación

cosas de la nostalgia.


Me gustaría poder decirte:

Esta mañana llueve,

te estaré esperando

como si nada hubiera pasado nunca

como si Pinochet no hubiera asaltado la Casa de la Moneda

como si te hubieras ido hace solo media hora

a comprar tabaco.


Me gustaría poder decirte:

La vida está muy cara

pero los atardeceres siguen siendo rosa

hay niñas que quisieran ser palomas

pero deben ir al colegio

palomas que tienen tu gracia al despertar

tu gracia dormida

que es una gracia que no conocen

más que los que te vieron dormida una noche de verano

durante seis años

como yo.

Pero seguramente el hecho

de haberte visto dormida todas las noches de seis años

justamente me impide decirte:

Ven cuando quieras,

te estaré esperando

y seguramente

haberte visto dormida todas las noches de seis años te impide

volver al banco vacío

a la casa abandonada

al barco hundido.


Aunque sepas oscuramente

en las noches de invierno y de verano

que te estaré esperando

como si todas las cosas del mundo

ya nos hubieran pasado para siempre.