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sábado, 22 de marzo de 2025

Poema 731. Quién eres tú.

Dylan Thomas. Gales, 1914-Nueva York, 1953.


Quién eres tú


Quien

eres      tú

tú    que    naces

en  el  cuarto vecino

tan  patente   en  mi cuarto

que   alcanzo   a   oír   el   vientre

cuando se abre y la sombra que avanza

sobre  el   fantasma  y  el   hijo   que  desciende

tras  la  pared  delgada  como  un hueso de  jilguero

en el cuarto  sangrante del  nacimiento  oculto

para  el incendio  y el  girar  del  tiempo

la   huella   del   corazón    humano

no   venera    el    bautismo

sino  la  sola  sombra

cuando bendice

a la salvaje

criatura

jueves, 19 de septiembre de 2024

Poema 665. No entres dócilmente en esa buena noche.

Dylan Thomas. Reino Unido, 1914 - Estados Unidos, 1953.


No entres dócilmente en esa buena noche


No entres dócilmente en esa buena noche,

Que al final del día debería la vejez arder y delirar;

Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.


Aunque los sabios entienden al final que la oscuridad es lo correcto,

Como a su verbo ningún rayo ha confiado vigor,

No entran dócilmente en esa buena noche.


Llorando los hombres buenos, al llegar la última ola

Por el brillo con que sus frágiles obras pudieron haber danzado en una verde bahía,

Se enfurecen, se enfurecen ante la muerte de la luz.


Y los locos, que al sol cogieron al vuelo en sus cantares,

Y advierten, demasiado tarde, la ofensa que le hacían,

No entran dócilmente en esa buena noche.


Y los hombres graves, que cerca de la muerte con la vista que se apaga

Ven que esos ojos ciegos pudieron brillar como meteoros y ser alegres,

Se enfurecen, se enfurecen ante la muerte de la luz.


Y tú, padre mío, allá en tu cima triste,

Maldíceme o bendíceme con tus fieras lágrimas, lo ruego.

No entres dócilmente en esa buena noche.

Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.