Mariana Rosa, Neuquén, 1974.
A veces soy la laguna pantanosa en la Selva Triste
Puedo sentir las plantas creciéndome en el fondo
carnosas avanzando lentamente hacia arriba,
confiando encandiladas en el pequeño rayo de luz
Veo sobre mí una película finísima y plateada
que es el fin del agua;
los tallos y las hojas llegarán
sus cuerpos serán otros cuando la quiebren
Quiero estar despierta
porque sucederá otra vez:
Sobrevendrá un mundo
Sobrevendrá
un mundo