Francisco Paco Urondo, Santa Fe 1930 - Mendoza 1976.
Ojos grandes, serenos
Andando, el barro nos llega a las caderas. Calmando algunas inquietudes, han nacido otras. Rodamos sobre nuevos remansos.
Nadie vuelve; es ahora el momento del amor. El deseo es una ola suave; aquí en la orilla, con la mano firme, detrás de los juncos, frente al sol.
Volarán los pájaros silvestres, las islas vencerán a las palabras: el silencio sagrado sobre el mundo.
Iremos a la hoguera con los grandes herejes.
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