Adrienne Rich, EE UU, 1929 - 2012.
Una conversación empieza
con una mentira. Y cada
interlocutor de ese supuesto lenguaje común
siente la partición del témpano, el distanciarse
como con impotencia, como si se enfrentara
a una fuerza de la naturaleza.
Un poema puede empezar
con una mentira. Y destrozarse.
Una conversación tiene otras leyes
se recarga con su propia
falsa energía, no se puede destrozar.
Se nos infiltra en la sangre. Se repite.
Talla con su estilete sin retorno
el aislamiento que niega.
No hay comentarios:
Publicar un comentario