miércoles, 17 de abril de 2024

Poema 581. Pequeñas bondades.

Danusha Laméris. Estados Unidos, 1971.


Pequeñas bondades


He estado pensando en la manera en la que, cuando

vas por un pasillo lleno, la gente se hace a un lado

para que pases. O en cómo gente que no se conoce exclama “¡Salud!”

cuando alguien estornuda, reminiscencias

de la peste bubónica. “No mueras”, le estamos deseando.

Y a veces, cuando se caen los limones

de la bolsa de la compra, siempre hay alguien ayudándote

a recogerlos. En general no queremos hacernos daño.

Queremos que nos den el café caliente,

y se lo agradecemos a quien lo hace. Sonreír

y que nos sonrían. Que la mesera

nos diga linda cuando nos sirve el plato de sopa

y que el chofer de la camioneta roja nos deje pasar.

Tenemos ya tan poco uno del otro. Lejos

de la tribu y la hoguera. Sólo estos breves momentos de intercambio.

¿Y si estos templos fugaces que construimos 

al decir “Tome mi lugar”, “Pase usted primero”,

“Me gusta su sombrero” son la verdadera morada de lo sagrado?

No hay comentarios:

Publicar un comentario