Danusha Laméris. Estados Unidos, 1971.
Pequeñas bondades
He estado pensando en la manera en la que, cuando
vas por un pasillo lleno, la gente se hace a un lado
para que pases. O en cómo gente que no se conoce exclama “¡Salud!”
cuando alguien estornuda, reminiscencias
de la peste bubónica. “No mueras”, le estamos deseando.
Y a veces, cuando se caen los limones
de la bolsa de la compra, siempre hay alguien ayudándote
a recogerlos. En general no queremos hacernos daño.
Queremos que nos den el café caliente,
y se lo agradecemos a quien lo hace. Sonreír
y que nos sonrían. Que la mesera
nos diga linda cuando nos sirve el plato de sopa
y que el chofer de la camioneta roja nos deje pasar.
Tenemos ya tan poco uno del otro. Lejos
de la tribu y la hoguera. Sólo estos breves momentos de intercambio.
¿Y si estos templos fugaces que construimos
al decir “Tome mi lugar”, “Pase usted primero”,
“Me gusta su sombrero” son la verdadera morada de lo sagrado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario