Louise Glück. EEUU, 1943-2023.
La amapola roja
Lo mejor
es no tener
mente. Sentimientos:
oh, de esos tengo; me
gobiernan. Tengo
un señor en el cielo
llamado sol, y me abro
para él, mostrándole
el fuego de mi propio corazón, fuego
como su presencia.
¿Qué podría ser semejante gloria
sino un corazón? Oh, hermanos y hermanas,
¿fuisteis como yo una vez, hace tiempo,
antes de que fueseis humanos?
¿Os permitisteis
abrir una vez lo que nunca
se abriría de nuevo? Porque en verdad
estoy hablando
de la manera en que vosotros lo hacéis. Hablo
porque estoy destrozada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario