Horacio Fiebelkorn. La Plata, 1958.
X (adiós)
Esta claridad
Un poco rara
Ahora todo parece en su lugar
Pies en la ventana
Ojos en la alcantarilla
Humo en los pulmones
Un camión en la oreja
Y una horrible canción entre el techo y las ramas secas
Ruidos y cabezas contra la pared
Cada cosa en su lugar
Esto desde luego
Si razonamos como el general Julio Argentino Roca
Que en más de cien años
No ha cometido un solo error
Así es la claridad
Rara y matinal
Pero a no preocuparse
Llegará la noche con su cristalería
A humedecer con su aceite mágico
La máquina del olvido.
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