Mary Oliver. Estados Unidos, 1935-2019.
EL GATITO
Trad. Eleonora González Capria
Ante todo asombrada
tomé al gatito que nació
muerto completamente negro
con un solo ojo grande
en la mitad de su pequeña frente
del moisés de la gata
y lo enterré en un campo
a espaldas de la casa.
Tal vez se lo podría haber donado
a algún museo,
podría haber llamado al diario
de la zona.
Pero en vez lo llevé hasta el campo
y abrí la tierra
y se lo devolví
diciendo: era real,
diciendo: es infinitamente creativa la vida,
diciendo: cuántas otras maravillas
yacen en la simiente oscura de la tierra,
sí, creo que hice bien en salir sola
y regresarlo en paz, y cubrir el lugar
con las flores audaces de los yuyos.
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