Claudia Prado. Puerto Madryn, 1972.
morirse en casa
Encuentro notas sobre su salud
en todas partes,
las borro como borro los apuntes
de un texto terminado o de un poema
que no voy a escribir.
Indicaciones
efectos secundarios, paliativos,
un precio, un resultado, la pregunta
callada para el médico.
Alcanzó con que dijera:
"Podemos seguir
el tratamiento a la distancia".
"Mamá, ya está, llevalo a casa".
En ambulancia hasta el avión
y un último tramo por la ruta,
el ritmo desparejo de las matas y siempre,
cuando estás llegando, el mar.
¿Tendría ventanas la ambulancia?
¿Iría acostado?
En agosto a las seis no queda sol.
¿Habrá visto el naranja, el violeta,
el cielo negro? ¿Le habrá dado
el dolor algún momento
para ver la belleza, la intemperie
que era parte de su casa?
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