Hugo Mujica. Avellaneda, 1942.
I
Tiempo
de bajamar
algunos graznidos,
lo que el mar abandona
en la arena
y esta soledad de ser
solo a medias.
II
Es la hora
de la melancolía,
la de la ausencia
de lo que nunca estuvo,
de lo que sentimos
más propio:
lo que todavía de nosotros
no dimos a luz en la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario