Daisy Zamora. Nicaragua, 1950.
MEMORIA
Pudimos no conocernos, pero nos conocimos.
La memoria cubrirá con su pátina de oro
este breve momento de nuestras vidas
que en sus distintos trayectos
apenas se tocaron. Y ahora regresan
otra vez a sus órbitas.
Y más que la memoria, guardará el corazón
nuestras conversaciones. La intimidad construida
a punta de palabras acrisoladas
hasta volverlas puras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario